El otro día leí una noticia en el periódico El Pais que me llamó la atención.
http://www.elpais.com/articulo/portada/arbol/Ana/Frank/salvado/elpepipor/20080411elpepicul_4/Tes/
El árbol que Anna F. contemplaba desde la ventana del desván donde estaba escondida de los nazis está vivo. Me sorprendió que aún estuviera ahí dando testimonio de su belleza a pesar de la guerra que tuvo que soportar. Anna Frank no tuvo la misma suerte, murió pero nos dejó su diario como regalo a la posteridad. Así podemos comprender cómo se sentía una niña de 13 años a la que le esperaba un futuro esperanzador en es seno de una familia modélica, querida por todos y entusiasta por los libros, el cine, la escritura. Lástima que no pueda contemplar ya su árbol.
http://www.annefranktree.nl/Content.aspx?FileName=AnneAndTheTree
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